Por
Miguel S. Bayona Valentín,
La Habana, Cuba.
Capítulo
VI: “Las Plantas en el
Acuario, 4ta parte”
Tal
como prometimos en la edición
anterior, esta nota va dedicada
al grupo más extenso
de plantas que podemos encontrar
a diario en nuestros acuarios.
Me refiero a las plantas sumergidas,
de las cuales, existen en los
comercios una gran variedad
disponible para el aficionado
cubano.
Comenzaremos
con las plantas de bulbo, un
grupo con el cual los acuaristas
no tienen mucha relación,
exceptuando, quizás,
a los más veteranos dentro
del hobby.
Como
podrán apreciar, las
plantas que componen este subgrupo
(ver
Boletín No. 21)
sirven tanto para estanques
como para acuarios y entre las
más famosas se encuentra
el Aponogeton madagascariensis,
Anubia barteri y Anubia
nana, además de
una serie de lotos o Nenúfares
tropicales (Nymphaea spp.).
Lamentablemente para el aficionado
cubano encontrar estas variedades
de plantas es muy difícil,
dado que ninguna se comercializa
en Cuba y por lo tanto, tenemos
que acudir a la suerte de encontrar
a alguien que aun las mantenga.
En cambio, una solución
más práctica es,
la introducción de algunas
variedades de lotos en los acuarios
que, controlando su crecimiento
con la poda continua, recrea
un ambiente vistoso.
Algunas
plantas de este grupo presentan
diversas dificultades, sobre
todo para los principiantes,
unas porque requieren de una
iluminación muy intensa,
como los Nenúfares, otras,
como las Anubias, porque pueden
vivir prácticamente con
una iluminación baja.
Ahora, el factor que mayor complicación
nos puede traer a esta subcategoría
es el cuidado del bulbo para
que no se nos muera la planta,
así como la reproducción,
en algunos casos, bien complicada.
Por eso sugiero empezar por
explicar, qué es un bulbo
y cuál es su función,
para luego entrar en el mantenimiento
de un nenúfar, por ser
esta una de las plantas, dentro
de este grupo, más asequible
para cualquier aficionado cubano.
El bulbo y su función
Se conoce como bulbo, a un pequeño
tallo cubierto por un grupo
de hojas o escamas carnosas
(catafilos) donde se almacenan
las reservas nutritivas que
necesita la planta para poderse
desarrollar. El mismo, es protegido
por una capa, un poco más
gruesa, llamada “túnica”.
Por lo general, por donde brotan
las hojas y las flores, mientras
que, la zona ancha queda hacia
la placa basal, punto de origen
de las raíces de la planta.
Para
entender mejor este concepto
veamos, en la imagen a continuación,
cómo se compone un bulbo
de cebolla.
Ahora, ¿para qué
sirve el bulbo? Es muy simple
la respuesta. La mayoría
de las plantas de este subgrupo
son estaciónales, por
lo que necesitan en el año,
un período de reposo.
Como explicaba anteriormente,
el bulbo guarda las reservas
de nutrientes que sirven a la
misma para cuando salga del
estado de hibernación.
La única ventaja es que
se pueda desarrollar sin necesidad
de competir, desde el inicio,
con otras plantas por los nutrientes
del sustrato donde es sembrada,
lo cual no significa que su
crecimiento sea rápido
o lento, simplemente la planta
crece y florece a su debido
tiempo, solo que no necesita
de un sustrato nutritivo para
arrancar.
Perdonen
que me aleje del tema, pero
quisiera trasmitir una experiencia.
A raíz de conocer a una
prestigiosa criadora de la capital,
Matilde, noté en uno
de sus acuario un bulbo de Loto
Rojo. El mismo estaba desarrollando
una hoja en medio de la nada.
El recipiente solo tenía
agua, sin gravilla ni peces.
Según me explicó,
aquello era un experimento de
los que a cada rato suele hacer.
El resultado, con el tiempo,
fue positivo, la planta nació
sin ningún tipo de problema,
desarrolló hojas y flores
como cualquier otra planta.
Creo que esta breve anécdota
puede despejarnos muchas incógnitas
respecto a los bulbos y a su
mantenimiento.
Nenúfar como
planta de acuario
De seguro, algunos me tildaran
de loco, pero sembrar nenúfares
en un acuario no es nada descabellado,
es más, se puede decir
que es una tendencia actual
en el exigente mundo de la jardinería
acuática. Para empezar
debo decir que existen dos variedades
pequeñas que se utilizan
comúnmente por los acuaristas
en el exterior, ellas son Nymphaea
Rubra y N. Stellata,
de las cuales desconozco su
existencia en nuestro país.
Estas son solo dos representares
de unas 1.700 especies aproximadamente
cultivables de lirios acuáticos
y son usadas por el color rojo
vino o marrón que presentan
sus hojas sumergidas. En Cuba,
existen otras variedades (Nymphaea
spp.) que se pueden obtener,
tomándolas en su medio
natural y que sirven para suplir
la carencia de las plantas anteriormente
mencionadas.
Los
nenúfares son fáciles
de plantar, el bulbo no debe
ser cubierto completamente por
la grava o sustrato, sino que
debemos dejarlo a medias para
cuando el mismo empiece a echar
raíces, estas se entierren
solas. Al ser sembrado, debe
quedar una separación
con el resto, para evitar, que
con su follaje, cubra a las
otras plantas que requieran
tanta luz como ella. En general,
se caracterizan por un crecimiento
bastante rápido.
Dado que sus
hojas suben con inmediatez en
busca de la luz solar para la
realización de la fotosíntesis,
se nos presenta nuestro primer
inconveniente en el acuario:
la iluminación. Esto
puede resolverse aumentando
la cantidad de luz al acuario
o con el uso de lámparas
especiales como AQUAGLO, GROLUX
entre otras. Lo que si debemos
es, podar las hojas que van
subiendo si queremos conservar
la decoración inicial
del acuario. En cambio, los
más naturalistas, aquellos
que como yo, gustan de los acuarios
geográficos, esto no
les resulta un inconveniente,
por el contrario, reafirman
más el estado salvaje
de nuestra decoración.
Comparen
las fotos que vienen a continuación
de mis acuarios, en la primera
foto muestra los tallos de las
hojas crecidos en busca de la
superficie, mientras en la segunda
foto se mantienen a una altura
estable. ¿A qué
se debe esto?
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Foto
1: Acuario de 60lts con
la iluminación
de un bombillo ahorrador
de 14W. |
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Foto
2: muestran un acuario
de 110lts con la iluminación
de una lampara especial
"AQUAGLO" de
20W. |
La
primera foto es un acuario de
60lts que recibe de 2 a 3 horas
de luz solar, además
de ser acompañado por
un bombillo ahorrador de 14W.
Esta luz es insuficiente para
la planta y obliga a la misma
a buscar más luz para
sobrevivir. En cambio, la segunda
foto muestra un acuario de 110lts,
el cual solo está iluminado
por un AQUAGLO de 20W y los
mismos lirios no se toman la
molestia de subir en busca de
la luz, significando esto, que
la planta está a gusto
por la calidad que brinda esta
lámpara especial para
plantas de acuario.
La reproducción
puede ser, en algunos casos,
por rizomas, por la obtención
de bulbos y la más complicada,
por la polinización.
Cualquiera de los tres casos
es bastante complicado debido
a la dependencia de la adaptación
y floración de la planta,
siendo más cómodo,
la obtención de una nueva
planta a través del rizoma.
Un buen consejo
que les puedo dar antes de terminar,
es que, al momento de elegir
el bulbo, deben fijarse si este
está blando o si está
dañado. El bulbo muestra
su calidad por su composición
debiendo estar compacto, de
no ser así seleccione
otro bulbo para una plantación
satisfactoria.
Bibliografía: