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Por: Alexis Martínez
Terrero, Ciudad de La Habana,
Cuba.
En
no pocas ocasiones, colegas
acuaristas, cometemos el
error de juzgar a las cosas
por su nombre. Imaginen
por un instante en una casa
de ventas cuando al preguntar
curiosamente por un pez
que nos llama mucho la atención,
sencillamente nos responden:
“Es el cíclido
convicto”. Si cierto
es que la palabra convicto
no alude a buenas referencias
es justo entonces conocer
que esta denominación
viene dada a que presentan
unas líneas negras
verticales que los hace
lucir como si vistieran
el atuendo regular de los
reclusos. A pesar de prevalecer
este nombre común
también se les conoce
como “Congas”,
que a juicio muy particular
de este autor pudiera apuntar
al comportamiento bien activo
y nada penoso que constantemente
tienen.
Provenientes
de Centroamérica,
son peces fuertes y de gran
adaptabilidad. Pertenecen
a la familia de los cíclidos
y se conocen en dos variedades
de color, la rayada y la
blanca, (mal llamada albina,
pues presenta los ojos negros).
Los machos son más
grandes que las hembras
y tienen terminaciones más
largas en sus aletas dorsal
y anal. Las hembras a su
vez presentan una coloración
azulosa-naranja al alcanzar
la adultez. A pesar de no
superar los 15cm es recomendable
acuarios a partir de los
60L para una pareja, pues
espacios más reducidos
puede provocarles estrés
y hacer imposible la convivencia
entre los peces del acuario.
Aceptan con gusto gran variedad
de alimentos, prefiriendo
claro está los vivos
y naturales.
Una
característica por
la que tal vez sobresalgan
estos animales es su agresividad,
y es un punto el cual me
gustaría detenerme.
Nadie puede tener duda de
que estos animales son agresivos,
pero recuerden siempre que
el león no es como
lo pintan. Sin que tampoco
quiera decir que son pacificas,
las congas son capaces tanto
de enfrentar a peces mucho
mayores que ellas como de
convivir en las condiciones
adecuadas con otros grupos
de peces logrando un acuario
comunitario armónico
y perfectamente sostenible.
Si
se quiere asociar a otros
habitantes, lo primero seria
contar con un acuario con
el suficiente espacio para
decorar delimitando territorios
aptos para ellos y sus compañeros,
que por lo general, y teniendo
en cuenta los que encontramos
en Cuba, también
necesitarán de estas
condiciones. Candidatos
pudieran ser algunos como
el Thorichthys meeki
(Boca de fuego),
el Astronotus ocellatus
(Oscar),
el Rocio Octofasciatum
(Jack Dempsey)
y la Nandopsis tetracanthus
(Biajaca o Cíclido
cubano). Con otros
cíclidos africanos
como la Oreochromis
mossambicus (Tilapia)
o las Hemichromis bimaculatus
(Joyas)
también se logra
la asociación. Estas
especies comparten muchos
aspectos en común
posibilitando que sea posible
su convivencia.
Muchas
veces el desconocimiento
provoca que asociemos como
compañeros de acuarios
a peces más débiles
o de requerimientos diferentes,
por lo que terminan siendo
lastimados o muertos. Los
convictos son muy territoriales,
y a la vez que se apoderan
de una zona del acuario
nadie entra ahí,
so pena de una buena paliza,
y vale resaltar que no cejan
en su empeño a la
hora de expulsar intrusos
hasta que no consiguen su
cometido. Este comportamiento
sin embargo, es del deleite
de muchos acuaristas que
disfrutan de ver en acción
a estos peces cuidando su
espacio.
La
otra gran atracción
la ocurre a la hora de reproducirse.
En la freza estos peces
se tornan particularmente
más agresivos de
lo normal y acentúan
su comportamiento territorial.
Considerados aptos para
principiantes ya que a pesar
de ser ovíparos su
reproducción es fácil;
son animales prolíferos
y ponen con frecuencia,
además de ser excelentes
padres son capaces de hacer
prosperar su prole en acuarios
con otros peces.
La
puesta se hace sobre una
superficie meticulosamente
limpiada con anterioridad
por ambos padres. Una vez
hecha esta ningún
otro habitante del acuario
podrá acercarse al
la zona de desove, mientras
los huevecillos son abanicados
constantemente. Las larvas
eclosionan al tercer día
y forman grandes grupos
que reaccionan con los movimientos
de sus padres. Al comenzar
la natación pueden
ser alimentados con artemia,
pasando prontamente a la
fase en la que se les puede
suministrar el tubifex troceado.
En
un acuario poblado con más
peces podemos disfrutar
de todos unos padrazos,
no pierden ni un segundo
la vigilancia ni el control
de su prole. Al comenzar
la natación, las
pequeñas larvas comienzan
a querer dispersarse por
el acuario donde son constantemente
recogidas por sus padres
y llevadas al grupo nuevamente.
Luego de esta fase la pareja
comienza a pasear a su cría
por todo el acuario, siendo
esto una odisea para los
restantes habitantes del
lugar. Los alevines crecen
desigualmente y se apreciaran
diferencias en cuanto al
tamaño durante el
crecimiento.
Por todos estos motivos
las congas son una opción
popular para nuestros acuaristas.
Su mantenimiento, es sin
duda un buen comienzo para
el acuarista novel que forjará
las bases para futuros retos.
Para los que gozan de alguna
experiencia ya, sabrán
entonces que siempre es
un gustazo ver como se desenvuelven
estos singulares animalitos
en un acuario que satisfaga
sus necesidades y como también,
por el contrario llegan
a ser un dolor de cabeza
cuando no los tienen en
condiciones adecuadas. Sin
dudas podemos animarnos,
es solo aceptar con responsabilidad
el reto. |
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Foto:
Amatitlania nigrofasciata,
“Cíclido
Convicto" o "Congas". |
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Foto:
Pareja de Amatitlania
nigrofasciata
protegiendo la puesta.
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Foto:
Alevines de Amatitlania
nigrofasciata alimentados
con Artemia. |
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